Yo también le tiro mis zapatos.



Érase un mono a una corbata pegado,
érase un simïo superlativo,
érase un gilipuertas altivo,
érase un cabrón desvergonzado.

Érase un chimpancé mal encarado,
érase un asesino, ladrón furtivo;
era un reptil en directo y vivo,
érase un cobarde disfrazado.

Érase un producto de bar de carretera,
érase un Hitlercín sin bigotito,
un hijo de mala madre era.

Érase un cabezón de chorlito,
gigante estupidez, neuronas fuera;
verdugo culpable del propio delito.



¡lánzale tus zapatos!
si tú también le odias,
únete a nuestra campaña y dedícale unas líneas, copia y pega o escúpele; lo dejamos a tu elección.


 “Este es el beso de despedida, perro” 
Lanzar un zapato y llamar “perro” a alguien son dos de los insultos más contundentes que puede proferir un musulmán.






PD. cada vez que alguien apoya a Bush, mueren diez niños en Iraq.

2 secretos:

Réckiem dijo...

Hola! hacía tiempo que no te visitaba, pero me había tomado un pequeño descansito.
¡Ers una de mis seguidores! ¡Vaya sorpresa!
Y bonito y original este post, parodia triste y real de otro poema, te apoyo, y me parece muy doloroso lo que ocurre en Iraq. ¿Quién sería ese hombre? ¿Un padre? ¿Un hermano? Tal vez simplemente un hombre que no puede hacer nada contra los artos cargos, y dice lo que piesa y lo que le agobia pcomo buenamente puede.
¡Te espero!
¡Ah! ¡Bonito look tiene ahora tu blog!

Tsuki dijo...

Wao, gracias por firmar pues n____n

Qué decir, realmente es muy impactante ese poema... y muy bueno. Demasiado cierto para mi gusto -.- No debería ser así... Y bueno, tengo las neuronas adormiladas, y quería darte las gracias por el apoyo hacia SoN ;3
Me iré pasando por aquí, que me ha molado tu blog n___n
Besooos