Sobran palabras.


A suicide bomber's foot is seen at the site of a blast in Kabul, Afghanistan on July 22, 2008. The bomber killed three civilians and wounded one more in the attack, a police official said. (REUTERS/Ahmad Masood)





¿aún negando la evidencia?
estúpidos cobardes,
si el mundo entero arde, 
no es sólo religión o ciencia.

Yo también le tiro mis zapatos.



Érase un mono a una corbata pegado,
érase un simïo superlativo,
érase un gilipuertas altivo,
érase un cabrón desvergonzado.

Érase un chimpancé mal encarado,
érase un asesino, ladrón furtivo;
era un reptil en directo y vivo,
érase un cobarde disfrazado.

Érase un producto de bar de carretera,
érase un Hitlercín sin bigotito,
un hijo de mala madre era.

Érase un cabezón de chorlito,
gigante estupidez, neuronas fuera;
verdugo culpable del propio delito.



¡lánzale tus zapatos!
si tú también le odias,
únete a nuestra campaña y dedícale unas líneas, copia y pega o escúpele; lo dejamos a tu elección.


 “Este es el beso de despedida, perro” 
Lanzar un zapato y llamar “perro” a alguien son dos de los insultos más contundentes que puede proferir un musulmán.






PD. cada vez que alguien apoya a Bush, mueren diez niños en Iraq.

Lo que importa

Lo que importa no es cómo sean tus pies, ni lo rápido que puedes correr con tus piernas. Lo que realmente importa, es el impulso que coges antes de saltar.
Escuchado en un anuncio de Sci-Fi

Mentirosa

Y escribiéndote epopeyas
y narrándote victorias
y escondiendo las heridas
y ocultando las derrotas;
y poniéndolo bonito
y callándome la boca,
¿para qué decir lo feo
si lo que no gusta sobra?

Tú te ríes, yo me río;
¿y qué si mi alma llora?
Si alegres son segundos,
para qué hablar de las horas.
Y te marchas sonriendo,
iluso, me dejas sola.
No sabes que tus sonrisas
la Vida a mí me las cobra.

Ante el espejo, me entreno,
ni una lágrima asoma,
actriz de comedia divina,
hipócrita, mentirosa.

Demagogia


¿Y si me hago una corbata
con tus labios?
¿Y si me quitas la bata
sin las manos?

Dejémonos de palabras,
de demagogia barata,
si tú saltas, yo salto.

Risa

Alguien dijo que «la risa
es la gran enterradora».
Algo se me está enterrando
porque río a todas horas.
Concha Méndez.

Vete a buscar leche (III)

Sentí una vibración en el bolsillo, y la sintonía de la primera temporada de Pokémon inundó el aséptico pasillo. El chico que estaba pagando en el otro extremo de la cola se giró hacia mí con un brillo de reconocimiento en la mirada. Sonrisa condescendiente, "...te llaman". Le sonreí y le saqué la lengua; parecía que todas las personas de la fila esperaban a que cogiera el teléfono. Le guiñé un ojo, sólo por darme el gusto de hacerles esperar un poco más. 

"...Lo sé".