Érase un mono a una corbata pegado,érase un simïo superlativo,
érase un gilipuertas altivo,
érase un cabrón desvergonzado.
Érase un chimpancé mal encarado,
érase un asesino, ladrón furtivo;
era un reptil en directo y vivo,
érase un cobarde disfrazado.
Érase un producto de bar de carretera,
érase un Hitlercín sin bigotito,
un hijo de mala madre era.
Érase un cabezón de chorlito,
gigante estupidez, neuronas fuera;
verdugo culpable del propio delito.
¡lánzale tus zapatos!
si tú también le odias,
únete a nuestra campaña y dedícale unas líneas, copia y pega o escúpele; lo dejamos a tu elección.
“Este es el beso de despedida, perro”
Lanzar un zapato y llamar “perro” a alguien son dos de los insultos más contundentes que puede proferir un musulmán.
PD. cada vez que alguien apoya a Bush, mueren diez niños en Iraq.